Estás hace un par de días llena de rabietas y gritos por cualquier cosa. Todo te viene mal. Todo tiene que ser a tu forma o sino te enfadas.
Puede ser que llevas dos o tres dias durmiendo mal porque te entra tos por la noche... pero es dificil y desesperante de llevar.
Por contra partida, tienes una mamitis exagerada que por un lado me desespera y por otro... me encanta.
Esos abrazos que pides y que das me llenan el alma. Ese refugiarte en mi me llena de orgullo.
Hoy te has quedado llorando en la guarde. Cosa rara en ti. Querias estar conmigo. Te has metido de la mano de Ana (tu seño) y llorando. Y me has dejado en la puerta con el corazon encogido.
Veremos por donde sale esto porque creo que estás incubando algo... costipado o vete tú a saber.
Ojalá cuando crezcas sigas pidiendome esos abrazos y sigas queriendo que ponga la cabeza a tu lado, cara con cara, y me mires de esa forma.
Ojalá sigas pidiendome la luna como hiciste ayer... pese a que no te la pude bajar (ahora supongo que entenderás el porqué jajaja)